Los turistas que practican sexo con menores provienen de todos los estratos sociales: casados o solteros, hombres o mujeres, con buen estatus económico o simples viajeros con pocos recursos. Pueden ser pedófilos que se desplazan específicamente para explotar a niños o niñas o turistas que no planean, en principio, su destino con intención de cometer abusos.

El turismo sexual infantil es delito

Además de constituir una violación flagrante de los derechos de la infancia reconocidos internacionalmente, la legislación española (así como la de la mayoría de países del mundo) castiga a los abusadores independientemente de si el delito ha sido cometido en nuestro país o en el extranjero.

Causas

Las causas que provocan la existencia de niños y niñas para el disfrute sexual de adultos son numerosas y variadas. Entre las más importantes podemos citar la pobreza de los países de destino, la vulnerabilidad de las estructuras sociales, económicas y políticas, la proliferación de conflictos armados, la discriminación que sufren determinados colectivos, la existencia de mafias que han visto en esta actividad ilegal un inmenso negocio…Pero sobre todo, la existencia, cada vez en mayor aumento, de una demanda específica de sexo con niños y niñas por parte de adultos de nuestras sociedades occidentales.

Consecuencias

La utilización de niños y niñas en el mercado del sexo representa su conversión en mercancía “de usar y tirar”, constituye un atentado flagrante a su dignidad como seres humanos y una violación de sus derechos más elementales. La explotación sexual conlleva peligros físicos para los niños y niñas (maltratos, torturas, infección por SIDA y otras enfermedades de transmisión sexual, y muerte en algunos casos), alteraciones graves en el desarrollo psicológico, estigmatización y rechazo social, etc. Muchos de esos niños y niñas corren el riesgo de convertirse a su vez en agresores cuando son adultos.

¿Quién está implicado?

Toda la sociedad es responsable de que estas prácticas sigan ocurriendo. Los agresores, las mafias que controlan y se benefician de este negocio inmoral, aquellas personas que favorecen activamente las condiciones necesarias para que esto tenga lugar y que también extraen un beneficio. Perotambién el conjunto de los ciudadanos y ciudadanas de los diferentes países del mundo que a menudo ignoran o minimizan el impacto del problema, así como algunos Gobiernos y algunas empresas, que prefieren a veces mirar hacia otro lado.

¿Qué puedes hacer tú?

  • No mantener relaciones sexuales con menores de 18 años, ni en España ni en el extranjero, ni facilitar que otras personas lo hagan.
  • No producir, ni distribuir, ni comprar, ni vender, ni intercambiar, ni coleccionar material pornográfico infantil.
  • Si tienes conocimiento de cualquier comportamiento delictivo contra los derechos de la infancia, denúncialo automáticamente a las autoridades policiales, judiciales o administrativas o a ECPAT España.
  • No ignorar el problema de la explotación sexual comercial de la infancia pensando que no puede afectarte ni a ti, ni a tus hijos, amigos, o familiares.
  • Convertirte en un defensor activo de los derechos de la infancia difundiendo esta información entre tus familiares, amigos y compañeros de trabajo.
  • Firmar y darles voz a los niños y niñas explotados sexualmente.